
He comenzado ayer la lectura de La insoportable levedad del ser, de Milán Kundera. Tenía buen tiempo sin leer literatura, y menos algo que valiera tanto la pena. El libro evoca situaciones que pueden pensarse como buenas o malas, o al menos favorables o desfavorables casi a la vez, en que el personaje principal (o los principales) tiene que tomar decisiones, al mismo tiempo que pone alguna idea de Nietzche de manera clara y aplicada a la historia en cuestión. Ha resarcido en mucho la imagen que había calado en mí acerca del filósofo.
Como siempre he dicho, las mejores cualidades pueden generar las peores, y viceversa. Pienso ahorita en la frase de Freud: "Hay dos formas de ser feliz en la vida, hacerse el idiota o serlo". El autista que puede desarrollar cálculos muy largos o desarrollar gran precisión en alguna actividad, la persona con una memoria desbordada - Funes el memorioso de Borjes o alguno con síndrome de Savant en la realidad-, o el científico despistado y falto de tacto en sociedad (ya he mencionado a Dirac), son ejemplos claros de lo que digo... la mejor de las cualidades puede generar la peor de ellas, y al revés. (Por no hablar de virtud.)
Mencionaba que en La insoportable levedad del ser, Kundera reitera a lo largo de las vivencias del personaje la levedad y pesadez de la existencia, de modo que él toma decisiones sin poder conocer del todo las implicaciones de éstas en su vida. Así nos pasa a todos muy a menudo, y por ello es fácil identificarse con el personaje (o personajes). Como él, yo mismo me enfado de las personas, aun queriéndolas, o ellas se enfadan de mí. Se conocen otras personas o volteas la mirada a otros rumbos y dejas de lado cosas que parecían importartes anteriormente, puedes idealizar así como dejar de idelizar a algunas personas, y un gran etcétera.
La obra que mencioné es de 1984 (aunque parezca título de novela opresiva), y fué llevada a la pantalla en 1987 por Philip Kaufman con el mismo nombre (The Unbearable Lightness of Being). Puse una imagen de una escena de la película... parece interesante verla también :-P . Me sentí inclinado hacia Kundera por menciones del autor en la (desaparecida) revista Vuelta con algún escrito de Fernando Arrabal.
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